Lo que los consumidores desean y pueden comprar a cada precio
La demanda es la cantidad de un bien o servicio que los consumidores están dispuestos y son capaces de comprar a cada nivel de precio posible, durante un período determinado, manteniendo constantes todos los demás factores. Junto con la oferta, constituye uno de los dos pilares fundamentales del análisis microeconómico y determina los precios y cantidades que observamos en los mercados.
Es crucial entender que la demanda requiere dos condiciones simultáneas: el deseo de adquirir el bien y la capacidad de pago. Muchas personas desean un Ferrari, pero si no tienen 300.000€ disponibles, ese deseo no constituye demanda económica. Por eso los economistas hablan de "demanda efectiva" o "demanda solvente" para enfatizar que no basta con querer algo: hay que poder pagarlo.
La demanda no es un número fijo ("se demandan 1.000 unidades") sino una relación completa entre precio y cantidad: "a 2€ se demandan 500, a 5€ se demandan 200, a 10€ se demandan 50." La curva de demanda muestra toda esta relación de un vistazo.
La ley de la demanda establece que, ceteris paribus, existe una relación inversa entre el precio de un bien y la cantidad demandada. Es decir: cuando el precio sube, la cantidad demandada disminuye; cuando el precio baja, la cantidad demandada aumenta. Esta es una de las regularidades más robustas de toda la economía.
¿Por qué funciona así? Hay dos razones principales. El efecto sustitución: cuando un bien se encarece, los consumidores lo sustituyen por alternativas más baratas (si sube la ternera, compras pollo). El efecto renta: cuando un bien se encarece, tu poder adquisitivo real disminuye (tu salario "rinde menos"), así que reduces tu consumo total.
Ejemplo cotidiano: El precio de los vuelos
Cuando Ryanair ofrece vuelos a 19,99€, los aviones se llenan completamente (alta cantidad demandada). Si el mismo vuelo cuesta 250€, muchas personas optan por el tren, el coche, o simplemente no viajan (baja cantidad demandada). La ley de la demanda en acción: precios bajos atraen más compradores.
Gráficamente, la demanda se representa como una curva con pendiente negativa (descendente de izquierda a derecha). En el eje vertical se coloca el precio (P) y en el horizontal la cantidad (Q). La pendiente negativa refleja la ley de la demanda: a mayor precio, menor cantidad demandada.
La curva de demanda de mercado se obtiene sumando horizontalmente todas las demandas individuales. Para cada precio, sumamos las cantidades que todos los consumidores desean comprar. Cuantos más consumidores hay en el mercado, más a la derecha está la curva de demanda de mercado.
El precio del bien causa movimientos a lo largo de la curva. Los siguientes factores causan desplazamientos de toda la curva de demanda:
Al igual que con la oferta, distinguir correctamente entre movimientos y desplazamientos es fundamental:
La respuesta de la demanda ante cambios en la renta permite clasificar los bienes:
Ejemplo práctico: Pandemia y demanda
Durante la COVID-19 en 2020, la demanda de mascarillas, gel hidroalcohólico y equipos de teletrabajo se desplazó masivamente a la derecha (aumento de demanda por cambio en necesidades). Simultáneamente, la demanda de vuelos, restaurantes y ropa formal se desplazó a la izquierda. Los precios no habían cambiado inicialmente; fue un shock exógeno que alteró preferencias y necesidades.
Para ver cómo la demanda interactúa con la oferta y cómo se forma el precio de mercado: